Trabajo por proyectos

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Podemos definir los proyectos como una estrategia metodológica que promueve la construcción de un aprendizaje vivo, participativo y significativo a partir de actividades globalizadas. Estas actividades favorecen entornos de aprendizaje en equipos cooperativos, promueven la autonomía, la regulación y la planificación de las diferentes acciones para conseguir dar respuesta a un producto o reto final.

En este post veremos cuáles son las características del trabajo por proyectos, cuáles son los elementos básicos para tener éxito en su aplicación en el aula, y algunos ejemplos de proyectos.

Características del trabajo por proyectos

Sabemos que los proyectos tienen diferentes objetivos, como ofrecer un aprendizaje con un enfoque real y globalizado, todo integrando saberes de diferentes competencias; promover el interés y la investigación en el alumnado; dar respuesta al reto que plantea el mismo proyecto; y desarrollar competencias transversales y habilidades relacionadas con la autonomía, el trabajo en equipo, la gestión y planificación de las acciones de aprendizaje, la regulación del propio proceso, etc.

Para dar respuesta a los diferentes objetivos del trabajo por proyectos, es necesario que estos tengan una serie de características:

Ser cooperativos, de manera que se desarrollen en colaboración entre alumnos, y entre alumnos y docentes, así como también en colaboración con la comunidad educativa, el entorno más cercano, las familias, entidades, etc.

Ser globalizadores, de manera que se integren saberes que provengan de diferentes competencias y de diferentes áreas (primaria) y ejes (infantil).

Ser significativos, es decir, los aprendizajes a desarrollar deben estar relacionados con el producto o reto final, y este debe ser de interés y emocionante para el alumnado, de manera que se facilite la funcionalidad de los aprendizajes, y los niños aprendan con sentido.

La estructura de un proyecto

Un proyecto, acostumbra a estructurarse en tres grandes bloques o partes para desarrollar las diferentes competencias que nos proponemos las docentes.

  • Fase inicial
  • Fase de desarrollo
  • Fase de cierre

A grandes rasgos, podemos decir que la fase inicial es aquella que introduce el proyecto, que es emocionante para el alumnado y en la que se genera y comunica el reto o el producto final, es decir, ¿qué nos proponemos con la realización de este proyecto? En este momento inicial, será cuando podremos preguntar a los niños qué creen que necesitan aprender para dar respuesta al reto, y en colaboración, trazaremos un camino y un plan de acción para conseguirlo.

La fase de desarrollo, ya pondremos en acción las diferentes competencias, e iniciaremos las diferentes tareas que inicialmente se han planificado con los niños, y que ayudarán a dar respuesta al reto o producto final. Las diferentes acciones estarán relacionadas con actividades de investigación, de contraste y para compartir en equipo, de construcción de aprendizajes, de experimentación, exploración, etc.

Y finalmente, en la última fase de cierre, será cuando los niños conseguirán el producto o reto final, lo darán a conocer, lo compartirán y se autoevaluarán. En este punto es importante compartir con el entorno cercano y la comunidad educativa el producto final o la resolución del reto, ya que así conseguiremos dar más sentido al aprendizaje de los niños.

La programación de los proyectos

Cuando nos proponemos hacer un proyecto, no sabemos exactamente hacia dónde se dirigirán algunos aprendizajes, ya que los niños serán los protagonistas y serán ellos quienes podrán decidir hacia dónde dirigir sus intereses.

Pero como bien sabemos, debemos tener un mínimo de estructura y planificación, así como programación de los objetivos que nos proponemos. Después ya añadiremos lo que haga falta para dar respuesta a las necesidades de los niños.

Así, por ejemplo, podemos tener un proyecto sobre la granja programado con los elementos básicos y necesarios para una programación del proyecto. Aquí ya nos encontraremos los objetivos, los saberes y las competencias implicadas de las diferentes áreas o ejes.

Después, a medida que iniciamos el proyecto, si este es lo suficientemente motivador para el alumnado, seguro que surgirán más, e incluso puede surgir la necesidad de crear más de un producto final.

Ejemplos de proyectos

Hemos planificado y programado proyectos para que los tengas de base, y puedas avanzar y disfrutar de las propuestas en el aula con los niños, todo permitiendo la ampliación de los diversos aprendizajes.

Por ejemplo, echa un vistazo al proyecto de las mariposas, ¡te gustará!

Y también puedes consultar otros proyectos y situaciones de aprendizaje para infantil, ciclo inicial, ciclo medio y ciclo superior.