Documentación pedagógica

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La documentación pedagógica surge de la observación, la cual se basa en una visión rica del niño y en una pedagogía que escucha, destaca la verdadera cultura de la infancia mediante la observación documentada.

Esta observación no es totalmente objetiva, ya que está influenciada por la percepción de los docentes, quienes observan y seleccionan lo que quieren ver y entender. Estos, tanto de manera individual como colectiva, deciden qué quieren documentar, qué aspectos de la realidad mostrarán y cómo interpretarán lo que ven. Así, se toma conciencia de que lo que pasa en el aula es una construcción social compartida, donde se elige qué documentar y mostrar.

En este post veremos en qué consiste documentar y el papel y la importancia de los agentes implicados, niños, docentes y familias.

¿Qué es la documentación pedagógica?

La documentación pedagógica se puede considerar como una forma de comunicación tanto intrapersonal como interpersonal, ya que proporciona un espacio para la reflexión y el conocimiento, tanto a quien documenta como a quien lee.

Los lectores pueden ser compañeras de trabajo, niños, familias y cualquier persona implicada o interesada en el proceso educativo del centro, ya que es un material abierto, accesible y útil, es decir, comprensible.

En este sentido, la documentación pedagógica es un relato que registra lo que ha sucedido en una situación educativa, basándose en anotaciones, imágenes, vídeos, audios y en interpretaciones tanto individuales como colectivas.

La documentación pedagógica es un relato que ofrece una cierta distancia respecto al trabajo realizado, estableciendo relaciones creativas y coherentes entre los ideales teóricos y la práctica educativa, entre los principios que proclamamos y las acciones que llevamos a cabo.

Se trata, por tanto, de una práctica subjetiva que refleja la imagen que tenemos del niño y cómo nos hemos formado como pedagogos. Así, la documentación se considera un relato de autorreflexión que puede convertirse en una fuente de debate y análisis crítico. Por lo tanto, debería ser un registro público que circule entre los diferentes miembros de la comunidad educativa: niños, familias, docentes. Aunque la documentación es una práctica personal y subjetiva, muchos autores subrayan que su análisis en colectivo es lo que favorece la transformación de la práctica educativa.

Desde esta perspectiva, la documentación se convierte en un acto potente para cuestionar las prácticas tradicionales, contribuyendo a su movilización y evolución.

En conclusión, podríamos decir que la documentación es el relato testimonial que hace la persona docente sobre sus propias prácticas, empleando diversos tipos de registros que le permiten dar sentido a su tarea, tanto para él mismo como para la comunidad educativa.

El sentido de la documentación pedagógica

La documentación actúa como una escucha visible, creando registros que no solo evidencian las trayectorias y procesos de aprendizaje de los niños, sino que también los hacen posibles por el hecho de ser visibles.

Uno de los objetivos de la documentación es asegurar la escucha y la autoescucha. Además, produce documentos capaces de testimoniar y de dar visibilidad al aprendizaje individual y colectivo.

Así, una documentación pedagógica rica permite compartir, releer y valorar la experiencia vivida, promoviendo procesos metacognitivos en la comunidad educativa facilitando la reflexión docente sobre la propia práctica educativa.

El protagonismo de los niños en la documentación pedagógica

Un exceso de actividad por parte de la persona docente puede comportar una actitud pasiva del niño, es por este motivo que es importante dar protagonismo al alumnado dejando que estos tomen la iniciativa y actúen de la manera más autónoma posible.

Por una parte, el papel de la docente se enfocará en crear escenarios y situaciones de aprendizaje en que los niños sean protagonistas y puedan aprender por ellos mismos, haciendo uso de sus conocimientos y de sus recursos personales. Y por otra parte, acompañará al niño, guiándolos de manera productiva y promoviendo esta autonomía.

La documentación y la reflexión pedagógica vinculada a esta, permitirá descubrir las inquietudes y los interrogantes de los niños para dar continuidad a diferentes situaciones de aprendizaje, y también contribuirá a que las docentes pongan en práctica diferentes estilos y estrategias educativas que observen que funcionan para cada niño.

Por otra parte, la documentación también contribuirá a dar continuidad y promover el interés por los aprendizajes realizados, ya que la curiosidad y la confianza de los niños se ve beneficiada cuando contemplan aquello que han conseguido.

Es por este motivo que la documentación para el niño es importante para el propio proceso de aprendizaje, ya que podrán verse en las fotografías, tocar sus producciones, observar las acciones realizadas, y por tanto, regulando el propio proceso de aprendizaje de manera natural.

Documentación pedagógica y relación con las familias

La primera socialización de los niños es en la familia, y esta tiene un papel esencial en el desarrollo del niño y las primeras relaciones con el entorno. Por tanto, es importante establecer puentes y relaciones positivas y constructivas entre la institución familiar y la institución escolar, implicando a las familias en la vida y la cultura escolar.

Para conseguir ampliar y consolidar esta relación, la documentación se presenta como una oportunidad muy interesante para mostrar los diferentes avances de los niños en la escuela.

Así, la documentación se presenta como una oportunidad para mostrar y compartir con las familias, y para informar sobre las diferentes tareas y acciones realizadas en el centro educativo y en el aula, y para que puedan observar los diferentes procesos de aprendizaje de los niños.

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